Una protesta de la Assemblea Nacional de Catalunya (ANC) en la estación de Sants este sábado al mediodía ha denunciado «el caos insostenible de Rodalies». Así lo ha expresado el presidente de la entidad, Lluís Llach, que ha cargado contra «el trato colonial de la metrópoli española», que, según ha dicho, es «premeditado».
Una situación que para el presidente de la ANC es fruto «del robo fiscal español y de décadas de falta de inversión y mantenimiento». La movilización ha concentrado alrededor de unas 500 personas que han irrumpido en el vestíbulo de la estación con diferentes carteles donde se podían leer lemas como ‘Hartos de Renfe’, ‘Por los trenes que nos merecemos’ e ‘Independencia es la única vía’.
La protesta ha arrancado al exterior de la estación de Sants y el objetivo era acceder al interior para saturar los mostradores de reclamaciones de Renfe. El presidente de la ANC ha calificado «de escarnio diario para miles de usuarios» que viajan con Rodalies y también de trato «humillante para un país avanzado». Llach ha recalcado que con los impuestos que paga Cataluña tiene «derecho a tener un buen servicio de transporte público».
En este sentido, el presidente de la entidad independentista ha apuntado que «la solución no es una empresa que dependerá de España» y que eso «lo escuchen bien los partidos unionistas y autonomistas». Llach ha defendido que «la independencia es la única vía» y cada día que pasa y «que Cataluña no es independiente pierde derechos y bienestar».