Estados Unidos impone a partir de este sábado un 10% de aranceles a prácticamente todas las importaciones del país. Según la orden ejecutiva que firmó el presidente estadounidense, Donald Trump, el miércoles pasado, a «todos los productos importados en EEUU» se les aplicará un gravamen del 10% a partir de la medianoche del sábado en la costa este de EEUU, excepto las mercancías cargadas en los barcos y en tránsito antes de la medianoche.
La semana que viene Washington tiene previsto elevar estos aranceles a varios países, entre ellos los 27 de la Unión Europea, a los que se les aplicará al menos un 20%. Desde el jueves, las exportaciones de automóviles a EEUU ya están pagando un 25%, mientras que las de acero y aluminio lo hacen desde el 12 marzo.
Trump está dispuesto a negociar los nuevos aranceles si le ofrecen algo «fenomenal» a cambio, pero desprecia la caída de las bolsas y el rechazo global al muro proteccionista que puede desencadenar una guerra comercial mundial. Bruselas ha hecho un llamamiento a la calma y este viernes ha iniciado conversaciones con Washington para intentar pactar una rebaja de los aranceles. Los grandes bloques comerciales como la UE y China han amenazado con represalias comerciales, mientras que países como Japón e India han evitado un discurso de confrontación hacia EEUU.