El expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha reafirmado este sábado su compromiso de volver a Cataluña «pase lo que pase» para el próximo debate de investidura en el Parlament, aunque sea el de Salvador Illa y pueda ser detenido. «Solo un golpe de estado me podrá impedir estar allí», ha asegurado en un acto en Els Banys i Palaldà, en la Cataluña Norte, donde se han celebrado los cuatro años de la fundación de Junts.
Ante unas 2.500 personas, según el partido, el expresidente también ha instado a las «autoridades» a perseguir a los jueces que no apliquen la ley de amnistía y a «impedir una detención que sería ilegal y arbitraria». Durante el acto, los dirigentes de Junts también se han comprometido a «hacer todo lo que podamos» para impedir que Illa sea investido.
En un contexto marcado por la recta final de las negociaciones entre el PSC y ERC para la investidura de Salvador Illa, el candidato de Junts ha querido reafirmar su promesa, a pesar de que algunas personas cercanas le hayan trasladado «preocupación» por una eventual detención. «Mi obligación es ir al Parlament si hay debate de investidura. Yo estaré allí, presidente», ha asegurado dirigiéndose al presidente de la cámara, Josep Rull.